El Plan de Sucesión del Banco Santander

Uno de los temas más molestos para tratar con Botín era su sucesión en el banco. Pese a contar con 79 años (estaba a tres semanas de cumplir los ochenta), el presidente del Santander eludía siempre este asunto tanto ante los medios de comunicación como dentro del banco. La respuesta de Botín era que se encontraba en perfecto estado de salud y con el apoyo de todo el consejo, por lo que no era necesario hablar de este asunto.

Los estatutos del Santander solo indican que en caso de ausencia del presidente se debe reunir la comisión de nombramientos para elegir el sucesor, lo que ha tenido lugar el pasado miércoles en la Ciudad Financiera del Santander, en Boadilla (Madrid). El vicepresidente primero, segundo en la cadena teórica de mando, es Fernando Asúa (Madrid, 1932), una persona de confianza de Emilio Botín. Él ha presidido la comisión, junto con Guillermo de la Dehesa, Rodrigo Echenique e Isabel Tocino Biscarolasaga. Los dos primeros también son ejecutivos muy cercanos al fallecido presidente (y a la familia Botín) desde hace muchos años, lo que invita a presuponer que conocían sus planes para estos casos.

Fuentes del sector, así como otras cercanas a la entidad, ya daban por hecho que Ana Botín, casada con Guillermo Morenés y con tres hijos, tomaría el relevo de su padre. Trasladada de urgencia desde Londres al conocer la noticia, ya se encontraba en Madrid desde primera hora del día, haciéndose cargo de los principales asuntos. Pese a ser una multinacional con presencia en más de 15 países, (y el banco más grande de la Zona euro) la entidad cántabra siempre se ha gestionado con un estilo que recuerda a las empresas familiares, aunque los Botín tienen una participación minoritaria en el capital.

El Santander se caracteriza por una forma rápida y ejecutiva en su gestión, lo que encaja en la rápida sucesión y el nombramiento de Ana Botín. El fallecido presidente emitió una señal clara de por dónde iría su sucesión al nombrar a Javier Marín como consejero delegado en abril de 2013 en sustitución de Alfredo Sáenz. Marín, además de ser una persona de confianza de Emilio Botín porque ocupó el puesto de secretario personal durante años, también trabajó estrechamente con Ana Patricia y se considera una persona de su entorno de confianza. Este nombramiento fue el primer gesto del patriarca banquero de por dónde iría el grupo en el futuro.

La nueva presidenta de Banco Santander tiene experiencia para ello. Durante los últimos 34 años, ha forjado una dilatada experiencia bancaria en JPMorgan; en Santander, a cargo de la expansión internacional; al mando de Banesto; y, desde hace cuatro años, al frente de Santander UK.

Ana Patricia Botín coge las riendas de un banco que ha sabido capear la peor crisis financiera de las últimas décadas, pero que todavía tiene grandes retos ante sí. Entre las principales tareas que tendrá la nueva número uno de Santander destacan cinco: recuperar la rentabilidad de la entidad; afianzar el negocio español dentro del grupo; expandir el negocio en Europa; recuperar el crecimiento en Latinoamérica; y, sobre todo, ganarse la confianza de los mercados en un momento que el banco afronta grandes pruebas como los test de estrés europeos.

Fuente: www.elpais.com

 

Deja un Comentario

Tu dirección de email no será publicada. Required fields are marked *

*

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>